De acuerdo con Lola Murias, detective privado y CEO de Descubro B2B, hay costes que entran por la puerta grande, con factura, pedido y proveedor. Y hay otros que se cuelan por la rendija, día tras día, hasta convertirse en una pérdida estructural. El absentismo laboral pertenece a esta segunda categoría: se tolera, se maquilla, se aplaza. Hasta que la cuenta explota.